CREENCIAS Y VERDADES

Las creencias que traemos de nuestra cadena familiar y cultura, nos ayudan a formar nuestras VERDADES.

Pero realmente son VERDADES? 

Si , para quien las creen,  pero si observamos otras culturas con otras creencias, las verdades de ellos son distintas.

Por lo cual siento que cada uno tiene su VERDAD y es muy relativa.

Nuestro Ego nos hace discutir con nosotros mismos y con los demás , lo referente a esas verdades que cada uno cree, pero es una lucha de egos, para ver quien tiene LA VERDAD.

Cuando hablo de creencias, no estoy hablando de religión .

Muchas veces nuestras emociones no coinciden con nuestras creencias y con las verdades que se nos han impuesto, por historia, cadenas familiares, etc.

Por lo cual les propongo que se planteen esas creencias, que fueron tomadas como propias y tal vez no lo son!

Y así lograr tener menos dualidad personal y poder estar en Paz y coherencia con uno mismo, haciendo que lo que se dice, se piensa y se hace sea mas tranquilizados para cada ser humano que habita esta tierra.

Confucianismo. El Orden del Cielo. Introducción.

Balcones

La observación de los cielos ha sido para el ser humano, desde los comienzos, digamos que, por cuanto menos, irresistible. Y digo de los “los cielos”, en plural, en virtud de los momentos. En efecto: No es lo miso el cielo de la mañana que el del mediodía, o el de la tarde que el de la mañana (si bien más se le parece). Luego hay también la noche, cuando la luna, pidiendo prestada la luz -y consiguiéndola- alumbra desde lo alto, como en voz baja, casi en susurro.

Quizás sintiéndose acompañada, o sola,  o un poco y un poco, fue viendo la humanidad en las estrellas, al conectarlas, formas, que le recordaban al mundo. ¡Es interesante!, que viendo el cielo se recuerde el mundo en el que estamos, como reminiscencia, algo pretérito. Quizás por ello, mirando el cielo, se animaron los hombres a predecir el futuro, con complejos sistemas oraculares; como…

Ver la entrada original 390 palabras más

JUBILARE – GRITAR DE ALEGRÍA-

Días atrás, un ser muy querido me dijo:  …cuando “te jubiles” y “tengas tiempo”, charlamos un rato largo por teléfono.

Esa frase me llevó a pensar el porque se asocia  jubilarse con “tener más tiempo”.

Donde está dicho, experimentado o corroborado que  así sea.

Me jubilé  hace un año de una etapa laboral, que tardé 34 años en cerrarla.

Y recordé la cantidad de etapas que cerré en mi vida para poder sumarlas y ser quien soy.

A cada una de ellas las llamo JUBILACIÓN.

JUBILACIÓN  proviene del latín “jubilare” que significa “gritar de alegría”.

He “gritado de alegría” tantas veces en mi vida, cuando aprendí a caminar, a hablar, a escribir, cuando me recibí en la primaria, secundaria, en mi ciclo universitario, cuando me casé, cuando tuve mis hijos, cuando conseguí insertarme en la sociedad con un trabajo laboral, en fin …cuando logré superar y cerrar etapas para sumarlas y abrir otras!

Y acá estoy!

Jubilada ya de muchas de ellas, aprendiendo otras nuevas que también “ llevan mi tiempo”, sin preguntarme el porque, pero si el para que… ¡PARA CONTINUAR GRITANDO DE ALEGRÍA!

ELEGIR LA PUERTA ABIERTA

Muchas veces entramos erróneamente a los “espacios humanos” de nuestros amados y conocidos, creyendo que están siempre dispuestos a escucharnos.

No elegimos la puerta abierta, no sabemos esperar, buscamos alguna ventanilla o hueco… y nos introducimos.

De esta manera podemos sorprenderlos o invadirlos, pero lo mas seguro es que se defiendan y no reciban con afecto nuestro apoyo.

Las películas y las anécdotas de niños nos muestran que por la ventana se escapa o se entra a escondidas.

Con el tiempo y la experiencia estoy tratando de aprender a ingresar por la puerta -cuando me lo permiten y no está con llave-  de no ser así…  prefiero quedarme fuera. 

HOMBRE, A TI MISMO SE FIEL

– ” HOMBRE, A TI MISMO SE FIEL”- palabras de Ibsen

Ella leyó, en voz alta, estas palabras del libro “Peer Gynt”, que la tenía fascinada y así comenzó el diálogo.

Esteban: ¡ Es imposible ser fiel a uno mismo!

Anna: Es difícil, soy consciente de ello, pero no imposible.

Hay que trabajar en uno mismo.

¿ Te resulta tan difícil?

Esteban: ¡ No me compliques la vida!

¡Tienes la gran habilidad de confundirme siempre que hablamos!

Anna: No intento complicarte. ¡Quiero ayudarte! No me gusta verte confuso y angustiado.

Su respuesta: ¡Déjame tranquilo!

Mi respuesta: OK

Con este final  Anna cerró el diálogo, que mas que diálogo, fue enfrentamiento y se dijo:

“Hoy me he dado cuenta que uno no puede sumergirse en las sombras del otro, pues tiene las propias”

MUJER, A TI MISMA SE FIEL. 

Un trayecto continuo para poder acercarnos a este consejo,